la calidad del pellet

la  clave  para  una  calefaccion  óptima

¿Qué es el pellet?

El pellet es un combustible natural, que se ha convertido junto con la leña convencional, en la alternativa energética más eficiente y económica del mercado actual. Se trata de una materia prima de origen 100 % natural, derivada de sector agroforestal y de residuos industriales, por lo que lo más destacable es su sostenibilidad, ya que, al contrario de los combustibles fósiles, es una energía renovable.

Se produce a partir de serrín de madera compactada y prensada hasta obtener pequeñas porciones cilíndricas de unos 6mm de diámetro y longitud regular entre 30 y 40mm. A primera vista parece que no tiene mayor ciencia escoger un pellet adecuado pero la composición y el proceso de elaboración son la clave para que el producto sea de calidad.

 

Escoger un buen pellet es importantísimo para que nuestra estufa o caldera tenga un buen funcionamiento y un rendimiento óptimo. Un mal pellet puede producir un exceso de condensación, subproductos no deseados y corrosivos, una ceniza densa y difícil de retirar, bajo poder calorífico, en definitiva, puede convertir el mejor equipo del mercado en nuestra peor pesadilla, solo por ahorrarnos unos cuántos céntimos.

Pero... ¿cómo saber si estamos eligiendo bien?

Con una pequeña observación a veces es suficiente para determinar si estamos ante un producto de calidad.

pellet de pino

EL COLOR

El 80% del pellet que se comercializa en España se fabrica con madera de pino, una madera blanda, resinosa y muy calorífica. Como todos sabemos, la madera de pino tiene una tonalidad clara, blanquecina, por lo que el pellet ha de ser de un color similar. Si el color del pellet de pino es más oscuro, podemos desconfiar de la composición del mismo, por ejemplo, por la incorporación de partes arbóreas no tan nobles, como la corteza o las hojas, cuyo contenido en clorofila y resinas es tan elevado que, tras el ardido, pueden derivar en subproductos como el azufre o el cloro, que mezclados con las cenizas, se adhieren a las paredes de la estufa o de los conductos, y provocan daños por corrosión acortando la vida de nuestra instalación.

 

Sin embargo, no todo el pellet oscuro es de baja calidad, puesto que también se utilizan maderas como el castaño, cuya coloración natural es bastante más oscura que la del pino y por ese motivo, el pellet también tiene otra tonalidad. 

pellet de castaño

LA COMPOSICIÓN

Es importante saber el origen de la madera que compone nuestro pellet. La certificación de los pellets es el indicador más fiable de su composición:

Tipo A1: Son los pellets hechos con la madera del tronco y residuos de la industria maderera no tratados químicamente. Para garantizar su sostenibilidad, gran parte del pellet tiene una procedencia secundaria, es decir, se fabrica con la madera que no se puede comercializar industrialmente para fines como la construcción o la industria del mobiliario, reciclando los recortes, descartes y virutas que se obtienen del procesado y se reconvierten en una energía limpia. Proceden de carpinterías, de maderas seleccionadas, secas y no tratadas químicamente. 

Tipo A2: En esta categoría entran también maderas procedentes de  árboles enteros sin raíces, madera del tronco, residuos de tala o cortezas. Esta heterogeneidad se identifica en la apariencia del pellet y a la hora del ardido, hace que la densidad baje y el contenido en resina y taninos sea más elevado, y por tanto, menos eficiente.

LA FORMA

El pellet está diseñado para que el mecanismo de carga de la estufa o caldera lo dosifique para un correcto funcionamiento. Por ello es muy importante que la forma sea homogénea y el pellet sea duro y compacto, que no tienda a deshacerse. Si se desmenuza fácilmente y genera mucho polvo, éste no arde, sino que se acumula en los mecanismos, haciendo que se atasquen y se estropeen con el paso del tiempo. Además, ha de tener un largo uniforme (30- 40mm) ya que si se excede, puede atrancarse en la tolva o en el tornillo sinfín provocando una avería.

Nuestro pellet

El pellet que comercializamos en leñaypellets.com es un pellet de tipo A1, que procede únicamente de carpinterías, por lo que es un pellet de altísima calidad.  La materia prima que se utiliza es madera previamente seca y seleccionada, por lo que, cuando se tritura y se prensa, no necesita de un secado exprés en autoclave, como la mayoría de los pellets del mercado. No hay resinas, ni subproductos industriales, pintura o barnices, sólo madera 100% natural. Tampoco hay restos de limpiezas forestales en su elaboración, como puede ser ramaje u hojas, que hacen que el producto pierda calidad y sea más heterogéneo.

Nuestro pellet de pino cumple con los máximos estándares de calidad del mercado actual ENplus – A1 y está elaborado en una carpintería especializada en la elaboración de embalajes alimentarios y cajas de vino, en Galicia. A nivel de usuario, estamos ante un pellet con una gran potencia calorífica, de tono claro y 6mm de calibre, duro y regular, que no se desmenuza con facilidad. Produce una baja cantidad de ceniza, que resulta suelta y de limpieza fácil. El rendimiento es muy elevado y los subproductos de combustión, mínimos.

Perfecto para cualquier tipo de máquina alimentada a pellets y especialmente recomendado en calderas de agua y quemadores de alta potencia.

Nuestro pellet de castaño es un pellet de calidad superior y se elabora en Asturias. Procede de una carpintería de especializada en la transformación de la madera de castaño para la industria y la construcción. A nivel de usuario, estamos ante un pellet con una gran potencia calorífica, elaborado con una madera en este caso dura, de tono tostado y 6mm de calibre, duro y regular, que no se desmenuza con facilidad. Produce una notablemente baja cantidad de ceniza, volátil, que no se incrusta, resulta suelta y de limpieza muy fácil. El rendimiento es muy elevado y los subproductos de combustión, mínimos.

Perfecto para cualquier tipo de máquina alimentada a pellets y especialmente recomendado en estufas y hogares de aire.